¿Nunca os habéis preguntado por qué los búhos duermen de día y salen a cazar de noche? Pues este cuento os explica la razón de este comportamiento.
Hace mucho, mucho tiempo, había un búho que trabajaba de tintorero. Todos los pájaros acudían a él para que tiñera sus plumas de los colores más inverosímiles. El búho era tan bueno en su trabajo, que todos los pájaros estaban encantados con él. Todos excepto el cuervo, que estaba tan orgulloso de su plumaje blanco inmaculado que despreciaba su trabajo.
Pero un día, cansado de tanto blancor, el cuervo se acercó al búho y le dijo:- Tiñe también mis plumas, pero de un color único, nunca visto en un ave. El búho pensó mucho antes de decidir qué color usar y, finalmente, se decidió por el negro.
- Ahora tus plumas son de un color como no se ha visto antes en el cielo - dijo el búho después de haber terminado su trabajo.
Cuando el cuervo se dio cuenta de que sus plumas eran totalmente negras, como si estuviera cubierto de hollín de la cabeza a los pies, se enfadó muchísimo. Pero ya no podía hacer nada, así que se tuvo que resignar. Y a partir de entonces todos los cuervos son negros.
Pero aunque se resignaron, nunca perdonaron al búho. Cada vez que le ven, se le echan encima y, si pudieran, acabarían con él. Es por eso que los búhos decidieron dormir de día y salir a cazar de noche, cuando los cuervos están durmiendo y no corren peligro de ser atacados.
CUENTO TRADICIONAL DE CHINA
China es aún desconocida en occidente, sigue siendo un lugar de mitos o cuentos chinos. Hasta el nombre del país es desconocido, ya que su verdadero nombre es Zhonghuá o Tierra Central, Cuando vienen los chinos a occidente recién se enteran que su país tiene otro nombre y que probablemente se debe a que se confundió el nombre de la dinastía Chin con la del país. Otros creen que se debe a los árabes que la llamaban Cin y que luego derivó en China. La forma de contar la historia en China es diferente a la occidental, pero son mucho más reales y con enseñanza de historia, filosofía, moral y crecimiento.. Para los chinos, les resulta muy extraño los cuentos populares occidentales como el de Pinocho, Hansel y Gretel o el de Blanca Nieves y los 7 Enanos. Los cuentos y leyendas en China no están dirigidos sólo a los niños sino a toda la población y ahora al mundo. La cultura china y oriental tienen puntos en común con occidente, que son como puentes, puertas o ventanas que nos unen. En los días de la semana el domingo en chino es igual que en occidente, como el día de Sol o del cielo.
EL AMOR SIEMPRE VENCE
¿Te gustan las adivinanzas?¿Crees que tienen relación con el enigma de la existencia? La mayoría de nuestros deseos los conseguimos con la sabiduría del corazón y no con la necedad de la violencia.
En la China imperial reinaba un emperador que estaba desesperado porque su única hija, llamada Turandot, era fría, caprichosa, despiadada y, encima, no quería casarse. El emperador, harto de esta situación, le dio un ultimátum: "O te casas o te echo del palacio sin contemplaciones". La princesa aceptó, pero puso una condición: los pretendientes se someterían a una prueba, y si no la superaban, ella misma les cortaría la cabeza. Al cabo de los días, las cabezas de los pretendientes se amontonaban en el palacio, y la princesa ardía de satisfacción.
Pero se presentó un apuesto guerrero para afrontar el reto. La princesa le propuso un acertijo: "Lo mata todo, pero el agua lo mata"? "¡El fuego!", contestó el joven
La princesa propuso una segunda adivinanza: "Soy duro como una roca, pero la gente me bebe"? El joven contestó: "¡El hielo!". Y llegó el momento del último acertijo: "Es un hielo que te da fuego, y cuanto más fuego te da, más hielo se vuelve"? El joven pensaba sin encontrar respuesta, pero al ver a la fría princesa sintió tal ardor en su corazón que "Turandot!", exclamó plenamente seguro. Y la princesa no tuvo más remedio que caer rendida a sus brazos.
Un cuento es un tipo de género narrativo escrito en prosa, es un relato breve que narra hechos ficticios, con intención de entretener, divertir, moralizar, etc. La palabra cuento proviene del latín computus que significa contar; contar, pero contar cifras. De ahí pasó a contar anécdotas y luego a contar pequeñas historias… y así hasta hoy.
El cuento tradicional se remonta a épocas y pueblos primitivos, donde se relataban de forma oral, posteriormente se divulgaron en forma de recopilaciones como las de Perrault (S. XVIII), o como la de los hermanos Grimm (S.XIX). Dio lugar a los cuentos de hadas, cuentos heroicos, cuentos míticos, cuentos de animales.
El ser humano siempre ha sido contador y receptor de historias, nos imaginamos al hombre primitivo alrededor del fuego relatando oral y gestualmente algún suceso real o fantástico: el riesgo de sus aventuras de caza, el miedo sobrecogedor que provoca una tormenta con sus rayos y truenos o los misterios que se esconden bajo las aguas de los océanos. Estos relatos servían para amenizar las precarias vidas de los miembros de la tribu durante las largas noches, se decía que los cuentos se contaban para dormir el miedo.
La imaginación, la fantasía, la curiosidad por lo maravilloso y misterioso son capacidades del hombre, como también lo son la necesidad de distracción, de evasión y de expresar las emociones. Los cuentos a lo largo de la historia han servido para satisfacer estas necesidades, de las cuales surgen “la facultad de narrar” y “la capacidad de escuchar”.
Aún en la actualidad con el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, los cuentos populares siguen teniendo un sitio privilegiado ya que pertenecen al folclore, al saber tradicional del pueblo. Lo que les ha permitido situarse al lado de los mitos, las leyendas, los romances y baladas. Estos cuentos nacen de una tradición cultural determinada y se trasmiten oralmente ya sea en las plazas públicas o en los propios hogares.
Los cuentos populares eran anónimos (aunque siempre hay un autor inicial) ya que cuando una comunidad se reconoce en el relato el autor se olvida y en ese momento el cuento se convierte en patrimonio colectivo del pueblo. Lo que permite actualizar un mismo relato acomodándolo a las formas de vida o a la diversidad de público. Sin olvidar las alteraciones producidas por contaminación de otros cuentos, olvidos, y la propia imaginación del narrador tan importante para que el cuento tenga mayor o menor éxito.
Un aspecto importante a resaltar es la difusión de los cuentos populares. A lo largo de la historia se ha visto como un cuento nacido en una determinada comunidad, que nos es desconocida, pasa a otra y luego a otra hasta llegar con versiones diferentes a lugares muy lejanos y apartados de sus lugar de origen, pero siempre manteniendo el fondo esencial del relato. Un ejemplo lo vemos en el cuento de “Cenicienta” ¿Cuándo surgió por primera vez? Es imposible responder, pero se sabe que existe una versión china escrita hace más de mil años. Se podría decir que el cuento es la narración por excelencia y debido a su variedad, en el cuento cabe todo lo real y lo maravilloso, la enseñanza y la diversión, lo trágico y lo cómico, el mundo cotidiano y el sueño misterioso, el mundo infantil y el del adulto, el amor y el odio, la crueldad y la bondad, la venganza y la generosidad.
Actualmente los escritores se centran más en la letra que en el mensaje que se quiere transmitir. Otro cambio importante es que antes los cuentos no solían tener final feliz, para que los niños pudieran ver las malas consecuencias que conllevaba desobedecer a los padres. Estos finales tristes, trágicos...permitían ver claramente que, por ejemplo, podíamos ser dañados por algún ser; una bruja, un ogro, un lobo, si no seguíamos las indicaciones del adulto. A lo largo de la historia se han ido modificando estos finales, para que no resulten tan chocantes, tan drásticos, para un niño que está empezando a entender, a sacar sus propias ideas. Por ejemplo en el cuento original de Blancanieves, ésta al quedarse atragantada por la manzana (que se la entrega una vieja desconocida) la niña se queda así; no viene ningún príncipe azul a salvarla y llevarla al castillo y hacerla su esposa. Aquí se ve claramente cómo ha cambiado el final, pasando de estar muerta o dormida profundamente a estar felizmente casada con un príncipe.
II- Tipos de cuentos
A-Cuentos populares o tradicionales:
De autor anónimo, transmitidos oralmente de generación en generación, de boca en boca, haciendo posibles los cambios necesarios para que la narración sea siempre de la época. Suelen empezar contando el principio de una historia para llegar al final, casi sin que importen los personajes, sino la historia que se nos relata.
B-Cuentos literarios o artísticos:
Escritos por autores conocidos y difundidos a través de libros publicados. Escritos por escritores (profesores, psicólogos) con una estructura determinada.
III- Estructura y características
Es bastante sencilla, un planteamiento dónde nos sitúa la historia y nos presenta a los personajes; posteriormente el desarrollo de la historia, y finalmente el desenlace habitualmente con final feliz - Ocurre un único suceso. - La historia siempre es planteada desde el principio. - Simplemente hay un mensaje por transmitir, una sensación. - No abundan los personajes, ya que no son de gran importancia porque en un cuento lo importante es el mensaje, y los personajes son meras escusas para explicarlo. - Cuando un personaje es malo, es malo totalmente. No es como la vida real, que todos tenemos partes buenas y malas, en el cuento, el malo es malísimo, y el bueno, buenísimo; a esto se le llaman prototipos maniqueos, que es con los que nos encontramos en todos los cuentos. - En cuanto a las palabras son muy importantes, ya que cada una de ellas puede tener un significante diferente para cada persona, lo que puede hacer que el cuento resulte más o menos agradable...
IV- Destinatarios y temática
Estaban o están dirigidos por norma general a los niños; para instruirlos moral y éticamente; para que con un cuento puedan sentirse identificados, puedan llegar a comprender una cosa tan sencilla como el bien y el mal, la astucia, la desconfianza. Estas historias alimentaban la imaginación del niño y estimulaban su fantasía. Los cuentos populares están por todo el mundo, por lo que hace mucho más difícil determinar su origen, pero lo que sí se sabe es el motivo por el que se crearon. Como comenté anteriormente los cuentos están hechos para formar e informar a la gente, es decir, que con el cuento los niños pudieran ver, lo engañosas que pueden resultar las apariencias, que lo bueno no siempre es lo más bonito. Y por otra parte informar a la gente de lo que ocurría en otras ciudades de la época. La temática de los cuentos populares es variada, pudiendo encontrar cuentos sobre el ingenio, la astucia y la habilidad, la responsabilidad, la confianza, la desconfianza, la bondad, la maldad, amistad, justicia, tolerancia, etc. Quiero terminar con un texto del escritor francés Jean-Claude Carriére: «Una anécdota persa muy antigua muestra al narrador como un hombre aislado, de pie en una roca cara al océano. Cuenta sin descanso una historia tras otra, deteniéndose apenas un momento para beber, de vez en cuando, un vaso de agua. El océano, fascinado, lo escucha en calma. Y el autor anónimo añade: -Si un día el narrador callase, o si alguien lo hiciese callar, nadie puede decir lo que haría el océano».